domingo, 27 de agosto de 2017

Los ladridos del sol






Con violencia,
el sol acaba de ladrar cuatro veces
creando un vendaval de silencios y aprontes
que llega a tu esternón
y a través de dulces espirales
embriaga tu pezón izquierdo

Veré tu desnudez en medio de la plaza,
a pesar del invierno;
de los carámbanos que galopan en el aire.
Al danzar,
tu cuerpo blando nos traerá noticias
de lo profundo y lo superfluo de las cosas.

Cuando el mediodía se precipite,
 dirigirás una larga caravana
de osos, mendigos, millonarios
 soñadores, necios, lúcidos
que elevarán  copas sedientas
a tu cuerpo ambrosía,
Su blancura les promete
aquella borrachera primordial
que abrirá oídos, poros y gemidos
a los eternos,
 sonoros 
inframúndicos
                         ladridos del sol.

GOCHO VERSOLARI

viernes, 25 de agosto de 2017

Los pájaros sin forma del vacío






Te empeñas en caminar por las cornisas de la luna
mientras me meso los cabellos
al ver tu pie derecho
adelantarse al izquierdo
y un rebuzno de unicornios atrona el cielo
y el vendaval de las horas que matamos se apresura a llegar
tibio
lento
silencioso
haciendo vibrar las estrellas con un viento invisible
como todo viento
y tú haces equilibrio
en esa cornisa tan delgada
como el filo del cuchillo que usa el tiempo
para cercenar nuestras ansias día
tras
día

Reconozco que tienes el equilibrio
propio de los eones cuando se encabritan
y destruyen un mundo mientras realizan complicadas piruetas
entre las mallas estelares.
No hay un mañana
me dices con una sonrisa y una lágrima
mientras apoyas la planta desnuda de tu pie izquierdo
sobre la cornisa filosa
a punto de hender tu carne blanca
como el sueño de un ornitorrinco
que se desplazara hacia el sur, siempre adormilado,
anhelando  amor, casa; anhelando el pan caliente de los besos.
Pienso que quizá falte poco
para que llegues a la plataforma de la noche
y te recojan las manos de los elfos
y yo detenido en la tierra,
con mis propios pies hundidos en el agujero que me obligaran a cavar
en esta cueva que noche a noche se lleva mis sueños y mis viajes.
Quizá me acueste en la oscuridad
y allí baile contigo en la delgada cornisa. Tú
Yo,
y los pájaros  sin forma del vacío.

GOCHO VERSOLARI

Una pequeña araña en el borde del cielo





Por el borde del cielo
 corre una araña pequeña, 
emitiendo endechas hacia adentro
y arrojando dolor 
sobre la tierra recién sembrada.


Los dioses
desfilan desde el escorzo de una nube
y me muestran sus caderas azules,
las pirañas que emergen de sus ojos
mientras la luna se abalanza inmóvil
y me sostiene en equilibrio sobre las hondonadas

Por el borde del cielo
la araña  teje y teje
para que los destellos de su tela
nos oculten el brillo de las cosas,
la enceguecedora luz de tus tardes, 
tus mañanas
y los cencerros destellantes 
 de las criaturas olvidadas de los bosques.

La araña teje y teje.
Una muchacha
tiembla en la espesura con los ojos vendados.
Podría descubrirlos
y ver el sol convertido en conejo
deslizándose en el pan de la tarde,
pero prefiere el silencio del miedo
Labios resecos
un resplandor de cenizas
y el cuadrado azul de los cadáveres

La pequeña araña en el borde del cielo
despliega su enorme tela
sobre la eternidad.

GOCHO VERSOLARI

Muerta o viva




Muerta o viva,
lo sensual te transita:
serpiente grave
que a veces se transforma en tormentas
blandas,
poderosas. 

Muerta o viva
la blancura de tu cuerpo
atraviesa las noches de cuero
que tienden bocanadas de sapos
sobre callejones y silencios

La muerte y la vida corren sobre tu frente
como luces desbocadas,
furiosas,
con el júbilo negro de los siglos.
Divides las aguas del dolor
ccuando llegas descalza entre bloques de nada
a inaugurar con tu silencio
el crepúsculo de los insectos de la noche.
Alguien te estrangula,
o hiende en tu vientre
el puñal que ocultan las estrellas.



Atardece. Tu mirada
es un reptil moribundo en mis entrañas.

GOCHO VERSOLARI

miércoles, 23 de agosto de 2017

Sinuosidades






Sinuoso,
el poema recorre los caminos que el día
dibuja en las alas de los pájaros. 


Me dices:
"Si somos aire,
podremos irnos con las palabras que pronuncias"

y miras a través de la celosía  

buscando con los ojos 
los mundos ocultos en las briznas,
en las partículas de viento
o en las miradas vidriosas de los pájaros.

En tanto el poema se agota con la tarde
y te descalzas para pisar la tierra,
procurando que las hormigas invisibles del rocío
atraviesen la epidermis de tus plantas.

Cantarás en la noche;
Intentaré acompañarte con la mandolina,
pero tu voz será más poderosa que la música

y hará que universos escondidos en las nubes
se precipiten como niños fascinados,
como rescoldos de soles antiquísimos 

sobre los buitres sinuosos, 
                     invisibles
                                     que volcará la aurora

en la mesa del patio.
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En mitad de la noche te despierto,
te acaricio la cabeza y te pido
que bebas todas las estrellas.


GOCHO VERSOLARI

viernes, 11 de agosto de 2017

La Tarde se cayó en un Pozo



La tarde se cae en un pozo 
y nos apresuramos a recogerla,
a sopesar los daños, las oscuridades
que las avispas
 dispuestas a atacarnos a fines del verano.
llevan en sus vuelos

La tarde se cae en un pozo. 
Bastaría tu caminar tenue,
quizá un par de sonrisas,
una gaviota que escapara de tu escote
hacia las constelaciones que se abren
 más allá del sol,
para que la tarde,
enhiesta como siempre,
 imperturbable
nos arrope azul, despreocupada

Mi corazón se marcharía 
detrás de las palomas
y los vecinos murmurarían entre ellos
afirmando que acabo de morir
sin saber que brillo en la jalea de los días;
que en las noches
te visito en tu lecho como un íncubo
azul y levitante,
colosal,
hidrófilo
sobre tu cuerpo hilvanado de tardes , 
de soles,
de mares
de noches y de tumbas de mármol
que no cesan de gemir. 

Las estrellas se demuelen en tu piel. 



GOCHO VERSOLARI

miércoles, 2 de agosto de 2017

"El Vacío no se puede Demoler porque es Vacío"





El vacío no se puede demoler, porque es vacío
rezaba la leyenda en la entrada de la cueva
Te miré a los ojos. El desierto
tejía pájaros, 
                nidos
                       y deseos.

El vacío no se puede demoler porque es vacío.

Te reíste  mientras hablabas de pleonasmo
y las mariposas del polvo
atravesaron tus pies y tu mirada. 
Entonces descubriste tu seno derecho 
(el del lunar).

El desierto llenaba de espejos
la carne abrasadora 
del mediodía.
Hicimos el amor en medio de la sed,
bajo gorgonas invisibles,
bajo sierpes azules. Hicimos el amor,
y el vacío cayó en nuestras entrañas
trozo a trozo,
partícula a partícula.

Diluidos en la transpiración,
desnudos como panes
entramos a la cueva. Un cormorán azul
con la tarde en sus alas
nos bañó de silencio,
de sal
y de pequeñas muertes. "No pensemos",
dijiste mientras bebías de un oasis 
que tendieron de pronto las palomas.

  El vacío
volvería a crecer en nuestros pies
y a levantar catedrales de luz negra
sobre nuestras cabezas.

El vacío no se puede demoler porque es vacío
musitó el monstruo en mi oído derecho
un segundo antes de mi luz.

GOCHO VERSOLARI